Larguitas de la semana
Estos días estoy terrible con el tema de los dientes. Ya me salió la otra muela (la de la derecha) y parece que los colmillos asoman en cualquier momento. Esto hace que esté haciendo caras raras (abriendo la boca bien grande y estirando los labios, como sonriendo) y esté fastidiosa casi todo el día. Esto me afecta también al sueño y estoy durmiéndome sólo cuando estoy agotada (cerca del amanecer). Encima Papá esta “pachucho” (volvió a tener cosas raras en el pecho y además tiene un resfrío terrible) por lo que Mamá es la que me tiene que aguantarme todo el día, inclusive haciendo vigilias.
Pese a eso, mi hambre por explorar e intentar nuevas cosas distan de aplacarse. Como considero que ya domino el “arte de caminar” (doblo para donde quiero, salto en mi lugar, mejoró mi cálculo sobre los lugares a los que llego, me pongo de puntas de pie a veces), empecé a correr! Esto me dejó varios porrazos más, pero no dejo de intentarlo. Es un peligro que mis papás jueguen conmigo porque salgo corriendo para cualquier lado mientras me río. A veces, cuando veo que voy perdiendo el equilibrio, me freno hasta poder recuperarlo y seguir luego.
Pero no es lo único temerario que hago. Como ejemplo, en la pieza en donde Papá trabaja, hay bolsas llenas de papeles del correo (varias). Como una vez me caí ahí caminando, sabía que eran bastante suaves. Lo que hago ahora, es empezar a caminar desde el comedor a la pieza y antes de llegar a la “zona”… salgo corriendo tirándome en el camino! Eso hace que aterrice de pecho y me gusta mucho. Por supuesto, a veces le erro o caigo antes por falta de cálculo y termino rodando por el piso. Inclusive (como las bolsas están antes de un recodo en forma de L que debo hacer) a veces me “olvido” de doblar mientras corro y me estrello contra unas cajas con cosas duras. Y como ésto, varios más. Papá dice que no tengo conciencia del peligro.
También estoy en etapa rebelde y “malita”. No hace falta más que me digan que no a algo para ir derechito. A Papá le hago caso si es un objeto (me le quejo con cara de mala), pero no hay caso con ninguno si me prohiben una zona (el baño, las bolsas de papel, el tacho de basura, la comida del perro, etc). Ayer me habían cerrado las puertas de la pieza de Papá, y pese a haberme dicho que no, las “atropellé” con las manos delante. Se abrieron y seguí caminando como si nada! Inclusive en un “trabaperillas” que hay en el banitory me desquito. Hace unos días lo agarré y lo quise romper a toda costa! (cosa que hubiese conseguido si Mamá no hubiese intercedido).
[Hoy tengo 1 año, 1 mes y 1 semana]






20 Julio, 2008 a las 12:07
Hola, que ricos cuando corren y ponen cara de pillos, me encanta.
PObrecita, lo pasan fatal con los dientes.
Dices que victoria esta rebelde, pues esperate a que llegue a los “terribles” dos años. Yo pensaba que era un mito pero realmente estan algo insoportables.
Besos